¿Europa social?

El término “Europa Social” es presentado por las instituciones y los responsables comunitarios como el nudo gordiano de la construcción europea y como uno de sus resultados más destacados.

No es mi intención abordar en estas líneas un balance social de la construcción europea -muy necesario, por cierto- pero si contrastar esos pronunciamientos de europeísmo social con algunos indicadores que apuntan, como se verá a continuación, en una dirección contraria o que, cuando menos, obligan a una visión más matizada y compleja que la dominante. Sigue leyendo

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Manuela Carmena tiene razón, ¡hay que contar con las empresas!

En una reciente entrevista a la agencia de noticas EFE, Manuela Carmena, la alcaldesa de Madrid, nos ha vuelto a regalar una frase que, aparentemente, está llena de sentido común: “los que quieran un mundo sin empresas no pueden gobernar Madrid”. Con esta sentencia -simplona y demagógica, pero cargada de intencionalidad política-, lanza un mensaje para poner en su sitio a Izquierda Unida y a los colectivos que han criticado la Operación Chamartín y otras operaciones urbanísticas por ceder a las exigencias y los privilegios de los grandes bancos y promotores inmobiliarios. Un paso más de la alcaldesa para soltar lastre por la izquierda y ganar credibilidad entre el establishment; nada nuevo en el horizonte. Sigue leyendo

Otra Europa para frenar a la extrema derecha

Existe una generalizada y comprensible inquietud por el ascenso de la extrema derecha, en buena parte de los países europeos y también en España. ¿Qué hacer para frenar y revertir esta deriva? No hay respuestas fáciles para un problema complejo, que, sin duda alguna, urge abordar.

Un aspecto importante, que ha menudo queda oculto, es que las políticas económicas y sociales que han impulsado las instituciones comunitarias y también los partidos y gobiernos conservadores han sido uno de los principales combustibles de la extrema derecha. Otro tanto ha ocurrido con la mayor parte de la socialdemocracia europea, que ha sido corresponsable, cuando no principal impulsora, de esas políticas. Sigue leyendo

Intoxicación mediática y política

Dos hechos, coincidentes en el tiempo, que nos hablan de la intoxicación mediática y política que padecemos: el fallecimiento del pequeño Julen, en Totalán, y la autoproclamación como presidente de Venezuela de Juan Guaidó

Empezando por esto último, las grandes cadenas de comunicación anuncian a bombo y platillo la buena nueva: Venezuela se orienta, por fin, a la democracia; la dictadura de Maduro y los suyos tienen los días contados.

Son muchas las cosas que no me gustan del régimen de Maduro, pero es necesario decir alto y claro, sin subterfugios, que estamos asistiendo a un golpe de estado, perfectamente programado desde la administración estadounidense y las elites económicas venezolanas.

Tiene toda la pinta de que también estaba en la hoja de ruta la posición dubitativa inicial de las autoridades y los gobiernos comunitarios, incluido el español, antes de sumarse abiertamente al golpe. ¡Un ultimátum para que celebre unas elecciones, que ningún gobierno soberano aceptaría! ¡Menuda mascarada! No encuentro exigencias similares que apunten hacia Arabia Saudi o Israel, por poner dos ejemplos de regímenes que están cometiendo atrocidades, con la población de Yemen, el primero, y con los palestinos, el segundo; y, por mucho que busco, tampoco diviso una brizna de indignación en esos medios que llenan sus titulares con Venezuela.

Claro, está en juego el petróleo existente en Venezuela y terminar de dar la puntilla a los gobiernos que en América Latina han desafiado y contravenido los intereses del Imperio. En fin, no tengo palabras para calificar la posición de ese socialista de pro, llamado Felipe González, la desvergüenza elevada a la enésima potencia.

El Partido Socialista Obrero Español, del que forma parte este personaje, como siempre sucede en todos los asuntos que son verdaderamente cruciales, donde hay que tomar claramente posición por la decencia, la democracia, la igualdad…en estos asuntos, desfallecen y encuentra su sitio entre los poderosos, alineándose con la derecha reaccionaria. ¡Pelillos a la mar con las críticas a Trump!

Y qué decir del gran despliegue mediático utilizado para informar (o, para ser más preciso, convertir en mercancía destinada a audiencias poco exigentes, que tanto gustan del morbo) del niño que ha fallecido en Málaga.

Sin embargo, CERO información de los medios de comunicación dedicada a los cientos de niños que mueren ahogados en el Mediterráneo.

No es tan interesante, en términos publicitarios, hablar de este asunto. Y, por supuesto, hay que ocultar la política de barbarie -llamemos a las cosas por su nombre, un verdadero genocidio- cometida por las autoridades comunitarias y seguida, después de algún que otro gesto para la galería, por el gobierno español.

¡Que siga la feria y la intoxicación mediática y política!

Iñigo Errejón renuncia a su escaño parlamentario

No entraré a discutir si Iñigo Errejón ha decidido montar un nuevo partido político; ni tampoco sobre las expectativas electorales de su tándem con Manuela Carmena. Pero sí quiero decir, porque lo siento así, que su actuación ha puesto de manifiesto una evidente deslealtad y cinismo.
Lo primero, deslealtad, es entregar ese tándem a la dirección del partido unos minutos antes de oficializarse, renunciando, en consecuencia, a presentar una candidatura como Podemos. Se mire como se mire, una inaceptable política de hechos consumados. ¿No hubiera sido razonable, y democrático, debatir este asunto, tanto en los organismos dirigentes como en el conjunto del partido? Pero, con toda seguridad, actuar de esa manera le hubiera quitado impacto político y mediático al paso dado por Íñigo Errejón. Y de eso se trataba. Deslealtad a tope.
Lo segundo, cinismo. Lo es montar la compleja coreografía y la sucesión de capítulos a los que, perplejos, estamos asistiendo. Para justificar su decisión y para recabar apoyos, no sólo entre los posibles votantes, sino también en el establishment. El penúltimo episodio (porque, sin duda alguna, habrá más) es la decisión de renunciar a su escaño; cuidando que ese paso abra informativos y se coloque en las cabeceras de los diarios, cosa que está consiguiendo. Lo lógico -aunque me temo que apelar a lógica es pedir demasiado- es que Íñigo Errejón hubiera puesto desde el principio a disposición del partido su escaño, pues, no hay que olvidarlo, lo ha obtenido concurriendo en sus listas electorales. Pero, claro, actuar de esa manera hubiera desactivado, en parte, la bomba mediática en que ha convertido su operación política. Es mucho mejor, para sus intereses, añadir dramatismo y trasladar el mensaje de que se va porque, en realidad, le echan y porque pesan más sus ideas que el estatus de parlamentario. ¡Qué siga el espectáculo!
Repito, no entro a valorar las cuestiones de fondo, sobre las que que valdría la pena un debate en profundidad, no sólo entre las cúpulas, que situara en el centro del mismo las políticas que necesita la Comunidad de Madrid y los formatos electorales más adecuados para llevarlas a cabo. Viendo cómo están evolucionando las cosas, no parece probable que ese debate se produzca. Los acontecimientos se suceden a toda velocidad y los espacios que deberían acogerlo -los círculos- quedan, una vez más, atrapados en disputas orgánicas.
Siento, sentimos mucha gente, tristeza y hartazgo. Y presiento que, detrás de todo este lio, hay una estrategia bien urdida desde el poder político, económico y mediático para cargarse Podemos, un partido que ha representado y, con todos los defectos que tiene con todos los errores que se han cometido -que son muchos-, aún representa mucha rebeldía, atesorando un enorme potencial de cambio.

Otra Europa, otras reformas estructurales

Un lugar destacado en la ceremonia de la confusión que impregna el discurso económico neoliberal está ocupado por el término “reformas estructurales”. Como otras expresiones, esta formaría parte del sentido común y de la lógica económica. En su acepción más habitual, apuntan a la supresión de todas aquellas restricciones que lastran, por el lado de la oferta, el crecimiento económico. Sigue leyendo

Soberanía y poder corporativo

Estamos ante un asunto fundamental que, casi siembre, se centra en las implicaciones de pertenecer a la Unión Económica y Monetaria. En efecto, renunciar a la moneda propia supone que los gobiernos renuncian, asimismo, a instrumentos centrales de la política económica. El manejo de los tipos de interés y de los tipos de cambio pasa a ser ejercido por el Banco Central Europeo; y la política presupuestaria queda, también, sometida a importantes restricciones, tanto en materia de déficit como de deuda públicos. Sigue leyendo

¿La bandera del europeísmo para frenar a la extrema derecha?

El ascenso de la extrema derecha en Europa es un dato político de enorme trascendencia que no sólo condiciona, y mucho, las próximas elecciones al parlamento europeo; también está siendo determinante en la configuración del mapa político de los estados nacionales y en la acción de los gobiernos.

Hasta ahora, el estado español había permanecido al margen de ese proceso. En parte porque los sectores conservadores más rancios y recalcitrantes de la derecha se reconocían en el Partido Popular; y en parte, porque del 15M emergió un partido, Podemos, que, con inteligencia y audacia, ha sabido recoger, canalizar y dar voz al descontento social. Ambos factores, sin embargo, no han impedido la irrupción de VOX en las elecciones andaluzas, un partido que, claramente, se alinea en la extrema derecha más dura. Nos hemos “homologado” de esta manera con una tendencia que recorre, imparable, Europa; no sólo en los países más castigados por la crisis, sino también donde las consecuencias de la misma han sido más leves. Sigue leyendo

Las economías mejoran y los salarios se estacan

Acaba de ver la luz el último Informe Mundial sobre Salarios (Global Wage Report 2018/19) publicado por la Organización Internacional del Trabajo que lleva por título “What lies behind gender pays gaps” (https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—dcomm/—publ/documents/publication/wcms_650553.pdf). Este trabajo forma parte de una colección de informes muy interesantes, de periodicidad anual, donde esta organización da cuenta de la evolución de los salarios, el empleo y las condiciones de trabajo; cada uno de esos informes aborda un tema monográfico; en esta ocasión, las desigualdades de género. Sigue leyendo