Un comentario breve y urgente al documento “Desplegar las velas. Un Podemos para gobernar”

Acabo de leer -primera lectura en diagonal- el documento “Desplegar las velas. Un Podemos para gobernar”. Por respeto a lxs compañerxs que han redactado el texto y por la importancia del mismo -pretende identificar los ejes políticos de la actuación de Podemos, dentro y fuera de las instituciones- reconozco que no es suficiente esta primera aproximación para emitir una valoración global, suficientemente argumentada. Pero, sinceramente, no salgo de mi asombro.

En la sección dedicada a la economía “Modernizar y diversificar la economía para garantizar derechos”, los grandes desafíos que tenemos en materia de productividad, competitividad, modelo energético, atraso tecnológico… se han omitido por completo. También se pasa de puntillas sobre el problema de la desigualdad y la concentración de la renta y la riqueza. Lo mismo con el tema, simplemente crucial, de la progresividad tributaria. Ausencias clamorosas. ¿Serán los mercados y los grandes grupos económicos los que fijen la agenda?

Pero mi sorpresa (y, lo confieso, mi indignación) se multiplica por n cuando llego al apartado dedicado a Europa. Los redactores del texto han titulado esta parte: “Europa y la política exterior. Podemos como determinante de la geopolítica de la emancipación”. Verdaderos maestros en la elaboración de pomposos y grandilocuentes titulares. ¡Dos párrafos, veinticinco líneas! y, lo más importante, VACÍOS DE CONTENIDO;

Y todo este alarde de concisión para no decir absolutamente nada sobre los graves problemas que tiene la denominada construcción europea, que ya están condicionando decisivamente a la economía y a la sociedad española. Tan solo una referencia a las próximas elecciones al parlamento europeo que se celebrarán en 2019. Europa se rompe en mil pedazos, las instituciones comunitarias castigan a las periferias, una Europa capturada por las élites y las oligarquías, una Europa en la están muriendo miles de refugiados, ahogados y de frio…de esas y otras cosas fundamentales, NADA DE NADA.

QUE GRAN DECEPCION, QUE POCAS Y FRAGILES VELAS DESPLEGARÁ PODEMOS SI VISTA ALEGRE II SE RECONOCE EN ESTE TEXTO.

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Podemos, economía y política

“No salen las cuentas” o “no han echado las cuentas”. Con esta apelación al realismo, al exigente mundo terrenal, se ha pretendido nombrar una de las principales debilidades del programa económico de Podemos y de su intervención en las instituciones; se critica que sean medidas a menudo bienintencionadas, pero carentes de rigor, que se han lanzado ignorando u omitiendo el verdadero coste de las mismas. Sigue leyendo

Podemos, partidos y sociedad civil

¿Qué postura debe tener Podemos hacia el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Izquierda Unida (IU) y EQUO?. Siendo este un tema ciertamente relevante, conviene precisar que nuestros principales desafíos como partido que quiere ser –y ya lo es, de hecho- un instrumento del cambio al servicio de las mayorías sociales no pasan sólo ni siquiera fundamentalmente por las relaciones con esos u otros partidos. Sigue leyendo

Grecia, Europa, Syriza y Podemos La necesidad de un debate

Empezaré con una afirmación que, en mi opinión, resulta incuestionable: La crisis de Grecia no sólo tiene repercusiones enormes para la economía y la ciudadanía de ese país, sino también para la configuración económica y política, presente y futura, de la Unión Europea (UE). Me parece igualmente evidente que dicha crisis –su gestión, las respuestas de los diferentes actores y los escenarios que ha abierto- condiciona las estrategias que, tanto en las periferias como en el resto de países comunitarios, impulsan el cambio político. Y, por supuesto, entrará de lleno en nuestro proceso electoral; ya lo ha hecho, pero en los próximo meses lo hará con mucha más fuerza. Sigue leyendo

Crecimiento, cohesión social y Podemos

Los datos son abrumadores: reducción de los salarios y degradación de las condiciones laborales, recortes en el gasto social público y aumento de la presión fiscal sobre las rentas medias y bajas, mayor desigualdad y crecimiento de la pobreza, absoluta y relativa. Este es el balance social de la crisis económica y de la gestión de la misma realizada desde el gobierno.

Para salir de esta situación, todo se fía al crecimiento económico. Argumento de las derechas y también de una parte de las izquierdas. Como el crecimiento apenas despunta o lo hace levemente, el debate público, político y mediático, se centra en las políticas que podrían dinamizarlo; como, por ejemplo, una intervención más resuelta del Banco Central Europeo, un tratamiento fiscal más favorable hacia los beneficios empresariales o un decidido apoyo de la actividad exportadora. Se parte del supuesto de que, una vez lanzado el crecimiento y siempre que se apliquen políticas compatibles con el mismo, el proceso se retroalimentará, generando un círculo virtuoso donde, finalmente, todos ganarían. ¿Y el panorama social? Quienes razonan desde estas coordenadas, sostienen que también mejoraría, pues el empuje de la actividad económica se trasladaría, por definición, a las condiciones de vida de la población. Sigue leyendo

El programa económico de Podemos. La casa por el tejado

Las elites económicas y políticas y los grandes medios de comunicación han pasado de la incredulidad inicial y la confusión posterior con respecto a Podemos a una posición de abierta y creciente hostilidad. ¿La razón? Los sondeos de opinión revelan el hartazgo de buena parte de la población hacia una clase política enredada en innumerables episodios de corrupción e incapaz de ofrecer una salida a la crisis; esos mismos sondeos también hablan de la continua ascendencia de Podemos. En caso de mantenerse y consolidarse esta tendencia, este nuevo partido estaría en condiciones de gobernar. Una amenaza demasiado sería –demasiados privilegios que retener, diría yo- que hay que tomarse en serio. Sigue leyendo

Poder, oligarquía y crisis económica

El contrapunto del estancamiento salarial de las últimas décadas fue la creciente concentración del ingreso, que afectó –de manera general, aunque con desigual intensidad-, al conjunto de las economías comunitarias, incluidas aquellas que se caracterizaban por una tradición relativamente igualitaria. Este proceso concentrador ha sido uno de los factores –por supuesto, omitido por la visión dominante de la economía- que dan cuenta de la crisis actual.

El grupo que se benefició del referido proceso concentrador invirtió una parte sustancial de sus ingresos en productos y servicios financieros (surgidos, en parte, de los títulos de deuda generados en el mercado hipotecario), con los que se obtuvieron lucrativas rentabilidades, que retroalimentaron el circuito financiero, sin que ello revirtiera en la economía productiva. De este modo, cada vez más, se confundían los intereses de los ricos y los de la industria financiera, que contribuyeron a levantar. Sigue leyendo