Europa, Rajoy, Rivera y Podemos

¿Es necesario que el programa electoral con el que los partidos políticos acuden a las elecciones formule propuestas al respecto de la actual encrucijada europea? En mi opinión, la contestación debe ser rotundamente afirmativa. Hay, al menos, cuatro razones que justifican una clara toma de posición: a) por la gestión autoritaria y oligárquica que la Comisión Europea y el Banco Central Europeo, junto al Fondo Monetario Internacional (la célebre Troika) han realizado de la crisis, b) por los cambios decisivos, una histórica regresión, que se han operado en las instituciones comunitarias y en las políticas que promueven, c) porque nuestra economía forma parte de la Unión Europea (UE) y de la Unión Económica y Monetaria, lo que supone una notable cesión de soberanía en parcelas cruciales de la política económica, y d) porque la credibilidad y la legitimidad de la UE ha quedado seriamente erosionada, incluso entre aquellos sectores de la ciudadanía más comprometidos e ilusionados con el denominado “proyecto europeísta”. Sigue leyendo

La Europa soñada… e inexistente

Proyecto europeo. Término equívoco, confuso y tramposo, cuando se emplea para reivindicar una Europa que existía antes de la implosión financiera y que algunos denominan economía social de mercado; también cuando se pretende convertir en brújula de las deterioradas y desnortadas economías comunitarias para salir de la crisis actual. Pasado y futuro, y también presente, pues las políticas implementadas en estos años se hacen en nombre de la Unión Euro Sigue leyendo

¿Más Europa? No, otra Europa

Texto escrito con Lucía Vicent

Buena parte del debate suscitado en Europa se ha orientado hacia el necesario (re)diseño de las instituciones que gobiernan la zona euro con el objeto de subsanar las carencias con que surgió la moneda única, como si dichas carencias dieran cuenta por sí solas de la crisis económica en la Unión Europea y como si completar y mejorar la operativa institucional que rige el espacio monetario asegurase una salida de la crisis. Nada más lejos de la realidad.

Una precisión con respecto a los actores que determinan la hoja de ruta para salir de la crisis y refundar el proyecto europeo. Con frecuencia, cuando se hace referencia a estos actores se piensa, con razón, en la troika y en los gobiernos europeos del centro y norte de Europa; se invoca asimismo a Alemania y a los países situados bajo su órbita de influencia. Y no hay duda de que todos ellos, sobre todo el gobierno alemán, han jugado y juegan un papel central. Pero ese cuadro queda claramente incompleto, e invita a la confusión, si omitimos o ignoramos los actores que han disfrutado de un gran poder para hacer valer e imponer sus intereses. Se trata de los grandes bancos y fortunas, los gestores de fondos y las grandes corporaciones, apoyados en importantes plataformas mediáticas, grupos de presión y “think-tanks”, y todo ello en abierta complicidad con la elite política. Sigue leyendo

Europe’s austerity disaster

Texto publicado por J. Stiglitz, en Social Journal Europe, 29/09/2014

En este post J. Stigltz plantea que las políticas de austeridad han sido un desastre, aunque la mayor parte de las economías comunitarias estén experimentando una ligera recuperación del Producto Interior Bruto. A pesar de haber tocado suelo, no cabe deducir que se está en una senda de recuperación. No sólo por la debilidad del crecimiento actual, sino también y sobre todo por las consecuencias acumuladas de las referidas medidas de austeridad: deterioro de las capacidades productivas, desempleo masivo y degradación de la cualificación; pérdida de crecimiento potencial, en definitiva. En opinión del autor, las políticas consistentes en reducir los impuestos a los ricos y las grandes corporaciones y la privatización de empresas estatales, lejos de resolver los problemas acumulados, los agravan.

Ver texto en: http://www.social-europe.eu/2014/09/europes-austerity-disaster/

La Europa de las grandes divergencias

Principio sacrosanto de la economía convencional: La globalización es un juego de suma positiva donde todos ganan y los mayores beneficios los cosechan los países más rezagadas… siempre que se comprometan sin vacilar con la liberalización de los mercados y la apertura de sus economías. En esas condiciones, los “pobres” convergerán hacia el nivel de los “ricos”.

Con más razón, todavía, si nos referimos a la Unión Europea (UE), donde, a diferencia de otros proyectos de integración regional, se habrían diseñado políticas y levantado instituciones con el propósito de redistribuir recursos hacia las economías más débiles. Así, a las “virtudes” del mercado habría que añadir la existencia de una voluntad política comprometida con la convergencia, voluntad que a menudo se ha presentado como el santo y seña del proyecto comunitario, nuestra más preciada identidad. Sigue leyendo